viernes, 20 de enero de 2017

Dos chicas en Indonesia

Llegamos a Indonesia vía Europa en vuelo de Turkish.
Teníamos reservada una habitación en esas chozas sobre el agua.
Para llegar ahí metimos bondi, taxi y luego un barco.
Nos recibió un tipo en pollera y nos dio un trago de bienvenida.
Obvio tomamos mil tragos más y unos australianos nos habilitaron fasin y miramos como se iba el sol requete puestas.
Esa noche nos dormimos abrazadas luego de una sesión sexual más bien clásica.
Yo me desperté tipo 4 de la mañana porque soñé con no sé que bosta de que se estaba incendiando el pelo de mi abuela muerta adentro del jonca. Y obvio el jonca también se quemo y tenía que llamar a los bomberos y no encontraba el teléfono.
La mire dormir y me calenté un toque. Le hice un mimo para despertarla pero no acusó recibo.
Me fui a la compu y empecé a mirar fotos, leer tuits y esas cosas.
A la mañana un señor en pollera vino en canoa hasta la cabaña en el mar y nos dejó frutas, café y un champagne. Medió entonadas nos fuimos a nadar en bolas.
Vimos peces de colores y pájaros. A la hora volvimos a la choza y pinto el sexo. Ella después se puso a leer un libro. Le gustan unos libros imposibles. A mí me gustan los de espías internacionales que se van matando por el mundo. Tipo Jason Bourne.
A la tarde nos subieron a un barco lleno de europeos re pasados . Íbamos a ver focas o delfines. Más que eso enfocamos en unas suecas que se partían.
A la noche tomamos un extasís líquido y nos fuimos con las suecas a la selva. Había luna casi llena y obvio entre las 4 habremos acabado 70 veces siete.
Vimos la salida del sol desde la choza. Obvio alguien puso ese jazz semi tecno re pedorro pero estuvo bien.
Después despachamos a las suecas y me puse a escribir en la compu. Anotaciones random.
Me reía sola por qué me acorde que trate de explicarles la canción Puerto Pollensa.
CONTINUARA